No me iré sin decirte adónde voy
3rd September, 2011

“No me iré sin decirte adónde voy” es una invitación al compromiso. Es una advertencia contra la mediocridad y frustración a las que lleva el no atreverse.
Difícil es cambiar. Tomar la decisión de hacerlo. Intentar hacer de nuestra existencia una cosa que valga la pena…

La pérdida de su gran amor ha dejado a Alan sin ambiciones ni esperanzas. Este nuevo fracaso se suma a otros, y su peso es ya insoportable…
La decisión está tomada. Saltara al vacío desde la Torre Eiffel…
En el preciso momento que está por cumplir su cometido, un desconocido se acerca, y le plantea un experimento…: realizar todas las tareas y consignas que él le indique, con el objeto de recuperar las ganas de vivir, alcanzando una existencia en plenitud.
Alan acepta.
“Es preciso que pases una cantidad de pruebas, que protagonices ciertas circunstancias para que puedas superar tus temores, tus incertidumbres, tus desazones”
“No me iré sin decirte adónde voy” es un texto esperanzador, que merece ser leído con detenimiento, identificando sus planteamientos con nuestra propia realidad…